detrás de Julio Cortázar, que fue el cronopio primero, hemos querido pasear a estas otras criaturas de su especie, y de otras más o menos simpáticas
viernes, 30 de enero de 2015
... DE TEATRO
El grupo de famas ha decidido organizar una obra de teatro en el barrio con motivo de las fiestas del verano. Todo ha de estar pensado de tal manera que nada pueda fallar, todo debe estar perfectamente programado, bien calculado, milimétrico; un estupendo escenario, buenos equipos de sonido, y textos correctos y claros que faciliten a los participantes una perfecta oratoria para una interesante obra catalogada de drama. Las normas del proyecto son estrictas y no se permitirá veleidad alguna, ni salidas de tono a nadie, fuera de lo definitivamente acordado. Sin embargo, comenzada la función dos actores cronopios, los más atrevidos y rompedores, aparecen con peineta, mantilla y bata de cola, y ante el estupor general de propios y extraños, comienzan a cantar zapateando ardorosamente sobre las tablas: "ay, tani, que tani, que tani, que mi tani; ay tani, que tani, que tani, que nitá; ay, tani, tani, morena gitana más buena no habío ni habrá. Una y una dos; dos y una tres; no sale la cuenta porque falta un churumbel" Inesperadamente, y contra todo pronóstico, aquello contagia a la mayoría de asistentes que aplauden a rabiar a los dos cronopios. Mientras, los famas, sorprendidos y con la cara a cuadros, dudan entre colgarse de la primera viga que encuentren, o sumarse a la fiesta por una vez en su vida, mandando a hacer puñetas el rigor y la rancia seriedad de que siempre hacen gala; y, si no todos, algunos, así lo hacen, y rompen a aplaudir al cuadro flamenco echándoles humo las palmas con alegres y esténtoreos jaleos de "ole y ole, tu mare", acabando la sesuda velada teatral en un fiestorro de aquí te espero...y difícil de imaginar. Mientras todo esto ocurre, en un balcón cercano, a salvo de indiscretas miradas,
las esperanzas, pasotas y distantes, picotean sabrosísimos tacos de jamón.
(Luis)
miércoles, 28 de enero de 2015
La boda
Como todos saben, los opuestos se atraen y el amor es
ciego, así que no se extrañaron al enterarse de la boda entre un cronopio y un
fama, Aun así, nadie quería perderse tal evento.
En
la ceremonia, los famas se sentaron en los bancos destinados para ellos,
creando una armoniosa escala acromática de colores con sus vestidos. Pero los
bancos de los cronopios estaban vacíos, ellos prefirieron quedarse en el bar de
fuera, bebiendo laque y bailando espera. En el momento del “sí, consiento”, la
esperanza (que oficiaba la ceremonia) tuvo que repetir cuatro veces la
pregunta. Dos por culpa del fama, que antes de responder se puso a hacer una
lista de pros y contras, un cálculo de probabilidades de divorcio y cuánto le
costaría éste. Y dos más por culpa del cronopio, que estaba despistado en ese
momento porque una mosca danzaba en la sala.
Cuando
llegó la hora del banquete, todo empezó a irse de madre. Los cronopios hacían
pelotitas de pan y se las tiraban a los famas. Todos, incluido el cronopio
recién casado, se lo estaban pasando pipa, hasta que su ya pareja fama cogió
una de esas pelotitas y se la metió en la nariz a su cronopio. El resto, en
solidaridad, dejaron el pan en la mesa.
No
habían pasado ni cinco minutos, cuando los cronopios se subieron a las sillas,
servilletas en mano, y se pusieron a corear:
-
¡Queremos que se besen encima de la mesa! ¡Queremos que se besen encima de la
mesa!
Mientras
los famas invitados miraban al suelo y movían la cabeza sintiendo vergüenza
ajena, el recién casado cronopio se subió a la mesa y extendió los brazos,
esperando a su fama. Éste se puso de pie y mirándole fijamente, gritó:
-
¡Bájate de la mesa ahora mismo, estás poniendo todo el mantel perdido!
El
cronopio, eufórico, bajó de la mesa y se fue a la pista de baile. Comenzó a
bailar espera como un loco mientras el resto de cronopios seguían de pie en sus
sillas, animando con las servilletas. El fama cogió su lista de pros y contras,
y mientras la rompía en mil trozos, dijo:
-
¡Se acabó, cronopio! ¡Quiero el divorcio!
Todos
los famas se fueron del salón, móvil en mano, buscando una esperanza competente
en internet para que llevara el divorcio a cabo, pero los cronopios se quedaron
disfrutando de la pista de baile y la barra libre. Total, una fiesta es una
fiesta.
Como
todos saben, los opuestos se atraen y el amor es ciego. Pero lo que no puede
ser, no puede ser, y además es imposible.
Rebeca Hernández Oliver
lunes, 26 de enero de 2015
basado en hechos reales
BASADO EN
HECHOS REALES
Un fama llama
por teléfono a su doctor esperanza para comunicarle el estado de su resfriado,
después de siete dias de seguir el tratamiento a rajatabla que él le habia
mandado y no sentir mejoria, con tan mala fortuna que al marcar el número del
galeno, sin darse cuenta, se equivoca ( cosa casi inadmisible en él ).y marca
otro.
Al quinto
sonido de la llamada coge su teléfono un cronopio.
Digame.
Bon día
doctor.
El cronopio
conoce la voz de quien le llama y colocando un pañuelo en el auricular del
teléfono para no ser reconocido contesta
:
Si dígame,
dígame, por favor en castellano
Por lo que
oigo usted no es el doctor que me visita, porque yo siempre hablo en valencia
en el.
No, yo soy su
sustituto. Su doctor no ha venido a visitar esta mañana y yo hago hoy su
consulta.
¿ Porqué no ha
venido ?
No lo sé……
Bueno le
explicaré el motivo de mi llamada.
Dígame,
dígame..
Llevo un
constipado muy fuerte con dolor de garganta al tragar y molestias en los
pulmones al respirar y a pesar de que me tomo todos los medicamentos que el
doctor me mandó, no mejoro nada. Estoy igual.
¿Qué se esta
tomando?
Me tomo cada
ocho horas una pastilla de desenfriol y otra de ibuprufeno y al acostarme en la
cama baos de eucaliptos machos, cuanto más joven mejor.
Le voy a cambiar el tratamiento, tómese usted
cada ocho horas la misma pastilla de desenfriol, pero acompáñela con una de nolotil,
en puesto de la de ibuprufeno.
¿ Sigo tomando
los baos de eucaliptos por la noche al acostarme?
No, le voy a
cambiar también los baos. A partir de ahora ,al acostarse tome usted baos de
hembra, cuanto mas vieja mejor.
El fama ante
la respuesta del cronopio, mira al teléfono para ver el numero que ha marcado y
al conocerlo, en su lenguaje materno, exclama:
!!LA
MARE QUE TE VA A PARIR!!.
José
pérez zamora 26 de enero del 2015.
viernes, 23 de enero de 2015
Un cronopio fantasma!!!!!!! Laura
De pronto don cronopio encendió la
tele y ahí estaba , el chef fama dispuesto a cocinar. Tenía sobre
la mesa la receta y junto a ella los utensilios que iba a utilizar
así como los ingredientes necesarios, debidamente pesados.
Entusiasmado con la propuesta, don cronopio decidió seguir los pasos
del chef fama. Cuando la receta apareció en pantalla no se molestó
en copiarla, observó lo que llevaba y se dijo: - en la
despensa hay todo lo que necesito, ya lo cogeré a su tiempo!!!
En forma detallada y cautelosa el chef
fama comenzó a trabajar, lo primero el bol dónde mezclar y
seguidamente el primer ingrediente. Al mismo tiempo, en su cocina,
don cronopio la empezaba a liar, porque para cuando consiguió el
bol y el ingrediente, en la tele el chef fama el ingrediente tres
estaba por agregar. La cocina de don cronopio era un constante
trajinar y obviamente, su receta no iba a la par, pero su buen ánimo
aumentaba , tanto que , en una de esas idas por ingredientes venía
con el paquete abierto de harina y comenzó a bailar tregua y cátala.
Una nube blanca cubrió la habitación y don cronopio ,antes
verde,ahora completamente blanco, se sintió un fantasma y
emocionado, a sus vecinos salió a asustar!!!
El programa de la tele terminaba, el
chef fama presentó el plato listo, miró a su alrededor, vio que
todo estaba en su sitio y se despidió. En la cocina de don cronopio
imperaba un blanco caos y debajo de él, una receta sin terminar.
domingo, 18 de enero de 2015
¡Que llueva, que llueva!
¡QUE
LLUEVA, QUE LLUEVA!
Hoy
es un día especial. Llueve y a los cronopios les encanta la lluvia. Salen a la
calle y caminan alegremente dejando tras de sí un rastro verde, porque destiñen
un poco. Los famas, cubiertos con sus elegantes paraguas y calzando botas para
el agua se apartan, murmurando por lo
bajo, para evitar que les salpiquen cuando saltan en los charcos, pero a los cronopios no les importa, ellos siguen su camino admirando el brillo que
han tomado las hojas de los árboles y fabrican pequeños barcos de papel que cargan
de ilusiones, alegría y pensamientos buenos y los dejan navegar en los
riachuelos que corren despreocupados hacia inexistentes océanos.
Toñy Amores
Los cronopios en el cine
Los cronopios, cuando van al cine, estando
en la cola para sacar las entradas, ya se divierten, siempre cantando, se
empujan unos a otros, bailan espera, para fastidiar a los famas y se ríen
constantemente.
Los famas, tratan de evitarlos, son
los primeros que entran al cine y cogen los mejores sitios, siempre por las
filas de en medio y junto al pasillo central.
Las esperanzas, se refugian en sus
asistentes, (los peces flauta), pero como les gusta que los cronopios bailen
espera, tratan de comprenderlos, aunque les molesta el jaleo que montan.
Cuando entran al cine, los famas ya
están acomodados en las mejores butacas, en silencio, leyendo la cartelera y
analizando el contenido de la película que van a ver. Los cronopios se sientan
en las últimas filas y siguen con su juerga, les da lo mismo la película que
hagan, lo que quieren es pasárselo bien, se gritan unos a otros, molestan al
acomodador y arremeten contra las esperanzas que van entrando, para sentarse en
los sitios que han dejado libres los famas.
Durante la proyección, los cronopios
hacen comentarios en voz alta, se ríen descompasadamente y no respetan el
silencio de los famas, que poco a poco se van enfadando y no hacen más que
girarse para atrás y chistar para que se callen, algunas esperanzas que han
visto la película, le van contando lo que va a pasar a las otras esperanzas.
Al terminar la película, los
cronopios aplauden mucho y son los primeros en salir de la sala, se cogen de
las manos, para bailar espera antes que nadie, los fama salen comentando,
aunque no entiendan de cine, lo bien que lo ha hecho el director y el cámara, o
debaten el trasfondo de la película y las esperanzas van hablando, sobre lo
guapos que son los artistas y lo bonitos que son los trajes…….
Moisés
Coronado, Enero de 2015
sábado, 17 de enero de 2015
Un día en el campo. Seila Paredes Calatayud
Este es un día soleado y tranquilo. Los famas deciden ir al campo de picnic. Estos llevan su cesta con comida totalmente ordenada y los cubiertos haciendo juego con el mantel. Mientras que los cronopios, que también deciden ir de picnic, llevan la comida metida en una bolsa de cualquier manera, no llevan mantel y los cubiertos son uno de cada color y tamaño, así que comen apoyando sus platos directamente encima del césped. Los cronopios no entienden cómo los famas, pese a ser tan ordenados, son tan aburridos, así que los invitan a pasar la tarde con ellos, juegan al zanzú y cantan canciones de limas, al terminar la tarde los famas les dan las gracias a los cronopios diciendo, alies, alies, por ser el día más bonito que han pasado en su vida junto a ellos, aunque no entienden cómo pueden ser tan desordenados.
Seila Paredes
Calatayud
Un día de playa. Amparo Calatayud Pomares
En una tarde soleada y clara los cronopios y los famas van a la playa juntos, los famas ponen sobre la arena sus toallas una al lado de la otra totalmente igualadas, los cronopios ponen sus toallas muy separadas, unas en horizontal y otras en vertical. Los famas son muy cuidadosos a la hora de meterse en el agua, primero se mojan poco a poco todo el cuerpo y cada tres minutos avanzan un poquito más, hasta llegar a tener todo el cuerpo sumergido menos la cabeza, los cronopios no son nada cuidadosos, salen corriendo y se sumergen en el agua de una zambullida, salpicando así a todos los demás. Los famas les advierten de que les puede pasar algo y estos se ríen, un cronopio se adentra muy profundo, se empieza a ahogar y un fama lo tiene que salvar, le dice: Te lo advertí.
Amparo Calatayud
Pomares
viernes, 16 de enero de 2015
Cronopio asustadizo
El cronopio sale de madrugada, a la hora incierta en la que los famas planean cómo mantener el orden al día siguiente. Los famas saben que los relojes tienes que dar las horas, que los tranvías llevan a la gente a sus trabajos. Eso, a veces les quita el sueño.
Por eso, si oyen al cronopio desde sus ventanas mientras baila tregua o baila cátala, no pueden dormir.
El cronopio mira la luna y baila, mira el tranvía y baila y mira el reloj y baila. Bebe de los anhelos de los esperanzas, come de la desazón de los famas. Pero hoy está asustadizo. Su color es cada vez más pálido.
Cuando amanece el día, una vez bailado y bebido y comido, sube por las montañas, llega a la más alta, y con los primeros destellos de sol se sienta al calor de sus rayos, cierra los ojos y se vuelve a cada rato más verde y brillante.
Mercedes
Suscribirse a:
Entradas (Atom)